Colegio Walt Whitman

wws

Admission

¿Cómo detectar signos de ansiedad y depresión en nuestros hijos?

Yony Quintana, Susana Yáñez y Susy Samplina
  • Es posible que los niños y adolescentes se sientan ansiosos o deprimidos
  • Durante esta pandemia, el temor y la ansiedad puede ser abrumador y provocar emociones fuertes.
  • Los niños y adolescentes reaccionan, en parte, a lo que observan en los adultos que los rodean. Cuando los padres manejan el tema del COVID-19 con calma y seguridad pueden dar el mejor apoyo a sus hijos.
  Esté atento a cambios de comportamiento de sus hijos e hijas.
  • Llanto o irritabilidad excesiva.
  • Volver a tener conductas que habían superado.
  • Preocupación excesiva.
  • Irritabilidad o berrinches en los adolescentes.
  • Bajo rendimiento académico.
  • Problemas de atención y concentración.
  • Dolor de cabeza o dolor corporal sin motivo.
 Formas de brindar apoyo a sus hijos e hijas:
  • Hable con sus hijos acerca del brote del COVID – 19
  • Responda preguntas y comparta información.
  • Cuéntele cómo puede controlar su estrés de modo que pueda aprender a manejar la situación.
  • Limite la exposición de su familia a la cobertura de noticias sobre el tema.
  • Elabore un cronograma para actividades de estudio, descanso o entretenimiento.
  • Pase tiempo con sus hijos en actividades que disfruten, como leer juntos, ejercitarse, jugar juegos de mesa.

¿Cómo descubrir la vocación de nuestros hijos en tiempos de pandemia?

Maritza Trinidad Rodríguez Burga Docente de Comunicación – Walt Whitman School
“La educación ayuda a la persona a aprender a ser lo que es capaz de ser” Hesiodo
¿Cómo elegiré mi profesión? ¿Sigo a mis instintos, me guío por los consejos de mis padres o hago caso a los expertos? Estas preguntas, tan sencillas aparentemente, son en realidad una tarea desafiante y retadora para los jóvenes y sus familias; y, conseguir respuestas en tiempos de pandemia complica aún más la situación; por ello, es clave mantener la calma y serenidad. Los datos existentes no son muy alentadores si de claridad en el tema se trata: se estima que solo 3 de cada 10 jóvenes tienen una elección clara sobre su futuro en la educación superior; es decir que un alto 70 por ciento no sabe qué profesión elegirá o no ha descubierto de qué es capaz, cuál es su potencial, según el último censo escolar del Ministerio de Educación. Es en este contexto, por lo crucial de una etapa en la que los jóvenes se encuentran en período formativo es que se hace muy necesario y útil tener en cuenta algunas orientaciones. Tener una idea clara de las opciones. Afortunadamente la tecnología está de nuestro lado, pues todas las mallas curriculares las podemos encontrar online en las páginas web de las universidades; además se pueden buscar en familia como una oportunidad de reforzar nexos de comunicación y afecto en la familia; siempre en un ambiente distendido y de respeto a los intereses de sus hijos. Considerar otras habilidades diferentes a las ya conocidas. Para ello es fundamental tener en cuenta que existen las habilidades blandas; como la adaptación al cambio, el trabajo bajo estrés o la empatía, el trabajo en equipo; entre otras. Estas les resultarán de gran utilidad en su futuro campo laboral. Formarse una idea realista sobre el interés vocacional. Es muy recomendable buscar en Internet diversos websites con información sobre la tasa de empleo y salario promedio de las profesiones con la finalidad de obtener un panorama claro y objetivo sobre lo positivo y negativo sobre la potencial elección y evitar futuras decepciones y cambios de carrera; así como para diferenciar una vocación de su simple pasatiempo. Aprovechar el contexto. La cuarentena sanitaria, como todo en la vida, tiene su lado positivo; parte de ello es la posibilidad de pasar más tiempo en familia y aprovechar las experiencias profesionales de los miembros de la familia para enriquecer la reflexión; así como la oportunidad de revisar y analizar la información actualizada que sobre el nuevo panorama de la orientación vocacional se está reconfigurando a nivel nacional y mundial.

La Digitalización en la Educación.

Rocio Martorell Dianderas

   Todos estamos de acuerdo, que la pandemia nos cambió la vida en todo sentido, comenzando por la rutina familiar, nuestras costumbres más personales, inclusive nuestros afectos y amistades, terminando con la revolución que ha significado el cambio en el aspecto laboral que hemos pasado los profesionales en general y los profesores en particular.

   Me explico, el cambio obligado al trabajo remoto, ha afectado a todos aquellos que estaban acostumbrados a desplazarse diariamente a su centro de trabajo, compartir con los colegas, jefes y trabajar en su computadora o laptop, esto más o menos en términos generales. El día a día de los profesores era totalmente diferente. El trabajo en las máquinas, estaba suscrito a la preparación de clases, elaboración de pruebas, realizar un informe, y en general a todo lo que es el trámite documentario que implica la dinámica de una institución educativa.

   Todo esto cambió de un día a otro. Y fue un cambio brusco, inesperado que no nos dejó otra alternativa que replantear la forma y manera de dirigir a un grupo de niños y jóvenes, totalmente diversos, y es así que pasamos de la vía directa a la vía digital, a realizar la clase a través de una pantalla. Por lógica esto trajo consigo muchos contratiempos, incomodidades, errores y por fin aciertos y resultados positivos para todos los involucrados, a saber: estudiantes, profesores y padres de familia.

   Y es que no ha sido fácil, ni rápido ni cómodo. No se trata de “hacer lo mismo de siempre, pero desde mi casa”, ha sido una revolución total, a la que nos hemos tenido que acostumbrar en primer lugar, nuestros estudiantes, los padres de familia y por último los profesores. Me explico mejor, para los niños y estudiantes, pasada la euforia inicial de “no tengo clases, no voy al colegio”, han tenido que acostumbrarse a interactuar con sus profesores a través de una cámara. Los padres de familia ahora vigilan y están atentos que sus hijos se conecten y no pierdan su clase, y nosotros los profesores, hemos pasado de interactuar con un grupo bullicioso y alegre de jóvenes, que literalmente nos alegraban la vida, a interactuar con ellos por medio de una pantalla. Las clases presenciales, son imprevistas, se intercambian ideas y opiniones, conocimientos, fórmulas, preceptos y conceptos de forma amena, novedosa, didáctica y siempre con la empatía que tenemos los profesores de acuerdo al clima emocional que encontramos en el aula. Las clases digitales son únicas. Enseñamos, aprendemos, dirigimos, evaluamos y calificamos de igual forma, pero la interacción es diferente. Es menos personal, más fría si se quiere, y sobre todo que dependemos al ciento por ciento de factores externos ajenos totalmente a nuestra voluntad: el fluido eléctrico, la señal de internet, la idoneidad del micrófono o la cámara etc.

   Pero salimos airosos del reto y estamos avanzando. El Programa Curricular está cumpliéndose con total normalidad, los estudiantes se conectan a clases cumpliendo su horario de 7 horas diarias, las tareas son realizadas y todo sigue como en los años anteriores. Inclusive las actividades extracurriculares, como las Olimpiadas y los Juegos Florales se han desarrollado en esta nueva modalidad a la que estamos obligados a seguir.

  No nos queda más que felicitarnos todos. A los jóvenes que se han adaptado y siguen nuestras clases, a los padres de familia que nos apoyan y entienden que esto es una secuencia de “errores y aciertos” y a nosotros los profesores que hemos pasado de trabajar con personas a trabajar con seres humanos gracias a una máquina. Dios permita que estos tiempos tan difíciles y atípicos para todos, pasen pronto y nuestro colegio se vuelva a llenar de risas, juegos y aprendizajes directos, para felicidad de todos los que conformamos LA FAMILIA WALTINIANA.

Prevención y atención de la violencia contra niñas, niños y adolescentes

Actualmente los niveles de violencia contra niñas, niños y adolescentes en nuestro país se han incrementado; entre los meses de marzo y abril, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) recibió a través de la línea 100 más de 2 mil llamadas de niñas, niños y adolescentes reportando situaciones de violencia familiar. Los resultados de la Encuesta Nacional de Relaciones Sociales del Perú – ENARES (INEI, 2013 y 2015), cuyos datos determinan que más del 80% de niños, niñas y adolescentes han sido alguna vez víctimas de violencia física y/o psicológica en sus hogares.

La incertidumbre y estrés que atraviesan las familias en asilamiento social, así como la falta de acceso a espacios y servicios de protección incrementan la posibilidad de que se agudice la violencia doméstica. Con relación al maltrato infantil, antes de este periodo, los datos ya eran alarmantes, ya que dos de cada tres niñas, niños y adolescentes menores de 15 años experimentaban algún tipo de disciplina violenta en el hogar (psicológica y física) y uno de cada dos era sometido a castigo corporal en su propia casa. [2]

La violencia en nuestro país es cotidiana, en muchos casos es considerada una medida de corrección y control, y el primer lugar donde se pone en práctica estos casos son en los hogares; la mayoría de personas que han sido víctimas de violencia están más propensas a ejercer violencia más adelante en sus vidas con sus hijos o pareja. El círculo vicioso de la violencia continúa en muchos casos en nuestra sociedad.

Existen diferentes factores de riesgo asociados a la violencia que se da en diversos escenarios y como padres de familia debemos tener la señal de alerta para proteger, prevenir y atender la violencia y/o agresión contra nuestros hijos. De igual manera en las escuelas se debe enseñar a los estudiantes a identificar los signos de violencia a lo que pueden estar expuestos e informar. Las políticas educativas tienen responsabilidad en la reducción de la violencia para garantizar el aprendizaje.

Para tratar la violencia hay que partir reconociendo que sus causas son variadas y complejas, pues es consecuencia de la interacción problemática entre el individuo y el entorno que le rodea. Es necesario analizar dicha interacción en los diversos espacios y niveles en los que ocurre: la institución educativa, familia, relaciones entre ambas, las oportunidades para el ocio, la influencia de los medios de comunicación o el apoyo que a la violencia proporcionan el conjunto de creencias y la estructura de la sociedad en la que se encuentran los contextos anteriores. La violencia en el entorno escolar:

  • Dificulta el aprendizaje de las y los estudiantes.
  • Produce daños físicos y psicológicos que se extienden más allá de la institución educativa.
  • Es un factor de riesgo que incrementa las probabilidades de emprender trayectorias de vida problemáticas (delincuencia, violencia familiar, entre otros).

La propuesta de prevención de la violencia, plantea el desarrollo de las acciones de sensibilización, difusión, información, así como actividades lúdicas, culturales, deportivas y artísticas, que involucren a toda la comunidad educativa, con el objetivo de generar habilidades socioemocionales que promuevan una convivencia escolar adecuada y establezca condiciones favorables para prevenir la violencia.

Es importante tener en cuenta que si sufres casos de violencia familiar o violación, o conoces a alguien que esté sufriendo esto, puedes hacer la denuncia a través de la Línea 100Chat 100, los Centros de Emergencia Mujer (CEM) del Mimp y las comisarías. Adicionalmente a esto, el Poder Judicial y el Ministerio Público han indicado que se continuarán atendiendo los casos de violencia familiar durante estos días, mientras que las comisarías a nivel nacional han recibido la indicación de seguir recibiendo las denuncias relacionadas a violencia. Si no recibes la atención adecuada, puedes llamar a la línea gratuita de la Defensoría del Pueblo 0 800 15170.

Referencia.

 [1] https://www.unicef.org/peru/sites/unicef.org.peru/files/2019-09/cifras-violencia-ninas-ninos-adolescentes-peru-2019.pdf

[2] https://www.aldeasinfantiles.org.pe/noticias/el-maltrato-infantil-se-agrava-por-el-aislamiento

[3] https://www.gob.pe/mimp

[4] https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/308676/decreto-supremo-lineamientos-para-gestion-de-la-convivencia-escolar.pdf

[5] http://www.mimp.gob.pe/files/cartilla-senales-alerta-posibles-situaciones-violencia-nna2.pdf

Waltinianos descubren sus talentos en tiempos adversos

Prof. Yoni Quintana Prof. MaritzaRodríguez

Un diamante no puede ser pulido sin fricción al igual que un ser humano no puede ser perfeccionado sin pruebas.

Son las circunstancias difíciles las que fortalecen al ser humano, tal como lo expresa la frase que abre este artículo, o como reza el dicho popular y muy difundido, “lo que no te mata te hace más fuerte”. Y es precisamente fortaleza la principal ganancia que han obtenido los waltinianos durante este largo período de encierro domiciliario por cuarentena sanitaria.

Nuestros niños y adolescentes súbitamente debieron enfrentar un cambio drástico en sus vidas, quedarse en casa. Como consecuencia de ello, los actos más triviales pasaron a ser los más acariciados sueños: ir al colegio diariamente, salir a pasear o simplemente hacer algún mandado en el vecindario; es así que desarrollaron una de las más importantes habilidades blandas del presente siglo, la resiliencia. Es decir, su capacidad de adaptarse a los cambios drásticos fue puesta a prueba y salieron airosos. El psicólogo terapeuta especializado en el desarrollo y bienestar personal, Fabián Schiaffino, señala “es importante entender que no se trata solo de superar, sino de recuperarte del golpe y regresar fortalecido, aprender y crecer a partir de estas experiencias”. Agrega, el mismo especialista, que esta capacidad se conforma de seis micro habilidades, las mismas que la familia y la escuela han promovido en ellos.

Padres y maestros hemos compartido mensajes de aceptación y optimismo con los niños y jóvenes a través de lecturas y tertulias que les ayuden a entender que nuestra fragilidad como seres humanos, lejos de debilitarnos, nos fortalece; además de que la escuela les brinda estos espacios en un entorno de socialización. Estas tres micro habilidades las trabajamos de manera conjunta, en el infalible binomio familia escuela.

Cultivar la paciencia implica un proceso de gran demanda en términos de tiempo, compromiso y predisposición para ser ejemplo frente a los hijos, especialmente durante la actual situación, cuando los padres han debido, por su propio lado, lidiar con grandes desafíos de índole económico, laboral y familiar: muchos han debido reinventarse y de manera simultánea pautear una nueva organización al interior de sus propios hogares, donde la estructuración de nuevos horarios es otra habilidad en la que, bajo la orientación de los docentes, debieron liderar.

Por otro lado, la escuela es la promotora indiscutible en la generación de actividades que fomentan la creatividad y flexibilidad, donde a lo largo del año ha provisto a los jóvenes de infinidad de oportunidades en las cuales han encontrado nuevas formas para hacer lo que antes hacíamos y de forma efectiva. Desde exposiciones orales, evaluaciones en línea, clases a través de video conferencias, tertulias literarias, trabajos grupales, actuaciones en cada una de las fechas del calendario cívico escolar, donde hemos visto a los niños y adolescentes poner a prueba su talento y habilidades artísticas deportivas y literarias en la modalidad virtual.

Nuestros niños y adolescente aprenden, día a día, de las manos de sus padres y maestros, que todo se puede en esta vida, que nada puede detenerlos, que cuando un waltiniano tiene un sueño, nada puede interponerse; y, por lo tanto, podemos celebrar concursos de declamación en línea; y Olimpiadas, con todas las de la ley, también.

La capacidad creativa de los waltinianos encuentra una estimulación muy positiva en todas y cada una de las actividades que su escuela les brinda; que les permite darse cuenta de que, ante el desafío y la adversidad, el waltiniano, cual brillante pulido, se va perfeccionando.

Educación Versus Instrucción

Rocío Martorell Dianderas

A lo largo de décadas los mencionados conceptos, han estado unidos, podríamos decir que eran sinónimos. Al pensar en una persona *instruída*, automáticamente pensábamos que era una persona *educada*. Sin embargo, son conceptos bastante diferentes, que dan lugar a comportamientos y sobre todo actitudes en las personas, diametralmente opuestos.

La instrucción es cognitiva, es conocer, es saber tener conocimientos precisos sobre diversos temas, es adquirir conocimientos sobre las áreas que desarrollamos en los programas que aplicamos en la institución educativa.

La educación es un concepto que abarca mucho más que la instrucción. La educación, es ser, es sentir, es tener la capacidad de aplicar lo que sabemos, lo que nos enseñan, a nuestra vida diaria. Es reconocer la trascendencia que tenemos como seres humanos y dar lo mejor de nosotros, en base a lo que sabemos.

Me atrevería a decir que estamos sobrados de instrucción, pero bastante faltos de educación, a nivel de sociedad. Buscamos lugares donde nos enseñen más, porque asumimos que es lo que importa para conseguir éxito en la vida, y nos olvidamos que el éxito viene de la mano de los buenos modales, de la cortesía, de la empatía, la puntualidad, el respeto, la responsabilidad, que unidos a lo que sabemos, nos hace mejores seres humanos, que es el fin supremo de la educación.

Vemos con estupor que muchas, demasiadas, personas son muy instruídas, pero no son educadas y nuestra patria, clama lastimosamente por una mejor educación. Los jóvenes necesitan saber fórmulas de Matemática, leyes de Física, deben ser capaces de razonar, reconocer a nuestros héroes, conocer autores clásicos y todos los temas que ellos y nosotros como educadores, veamos por conveniente. Pero para que aprovechen al máximo esos conocimientos adquiridos, deben paralelamente aprender a ser personas educadas. Esa es nuestro reto, que nosotros asumimos como compromiso. Nuestra patria necesita urgentemente seres humanos, completos, instruídos y educados, capaces de demostrar respeto a las leyes dadas, responsabilidad ante el trabajo, respeto y ética hacia sus pares, y empáticos con los demás. La excelencia educativa es eso: EDUCAR E INSTRUIR. Solo así nuestro Perú tendrá los ciudadanos que merece y necesita.

Día del Periodista

Cada 1 ° de octubre, desde 1953, se celebra el «Día del Periodista», una fecha que conmemora uno de los acontecimientos importantes de la historia del periodismo en el Perú. En 1790, Francisco Cabello y Meza, más conocido como Jaime Bausate y Mesa, seudónimo que él mismo utilizaba, fundó el «Diario de Lima», la primera publicación periodística que tuvo circulación regular.

Este año 2020, encuentra a los periodistas en una etapa de grandes desafíos y peligros, enfrentando a un enemigo invisible, al estar cubriendo las noticias sobre la terrible pandemia del COVID-19, que azota a nuestro país y que ya está cobrando miles de muertos, muchos de ellos hombres y mujeres de prensa que se infectaron cumpliendo con su noble tarea de informar a la población desde la primera línea.

Por ello, cabe recordar hoy una célebre cita de uno de los patriarcas del periodismo nacional, Luis Miró Quesada: «El periodismo, según se ejerza, puede ser el más noble de las profesiones o el más vil de los oficios».

Con este lema bien se puede describir la labor que realizan los periodistas cada día. Y es así como cada 1° de octubre, reciben el reconocimiento de la población, por su contribución a la construcción de una sociedad con valores, haciendo uso responsable de la libertad de expresión, opinión e información.

El gremio deontológico que agrupa a los hombres de prensa es el Colegio de Periodistas del Perú, creada mediante la Ley Nº23221, que fue promulgada precisamente el 1 ° de octubre de 1980, por el entonces presidente de la República, Fernando Belaúnde Terry, en reconocimiento a la abnegada labor que ejercen los también llamados comunicadores sociales.

En la actualidad, los periodistas confrontar también otros temas cruciales, de los cuales es bueno reflexionar en esta oportunidad: En primer lugar, es importante reconocer que la labor de los comunicadores comporta la exigencia y la conciencia de ser voz hablante, que se multiplica y legitima realidades. Sin embargo, como toda labor social, se les presenta desafíos que deben enfrentar. Por ejemplo, en la parte intelectual, cuando existen periodistas que no se preguntan, no se cuestionan o hacen autocritica de su labor. No cultivan los variados ámbitos del quehacer humano, no se esmeran en tratar de comprender las complejidades de cada momento histórico y caen en el facilismo de difundir lo que «le gusta a la gente», sin darse cuenta de que corren el riesgo de perpetuarse en escandalosa irresponsabilidad para con su audiencia o lectores.

El periodista es un trabajador intelectual, transmite ideas, educa, critica y, bajo el ejercicio de la libertad de expresión y opinión, tiene un enorme poder, capaz de hacer caer ministros y hasta gobiernos, como lo hemos visto en tiempos recientes, con la caída del presidente Pedro Pablo Kuczynski, a quien la prensa puso al descubierto que compraba conciencias en el Congreso de la República para que no lo vacaran de su cargo por actos de corrupción.

Por ello, la labor del periodista es apasionante, pero debe ejercerla con mucha responsabilidad, ética y cuidando no dañar la honorabilidad de las personas, comunidades, instituciones, etc. Publicando informaciones sin haberlas corroborado fehacientemente.

Lamentablemente, hoy es muy frecuente entre los periodistas jóvenes, ver que no cumplen estos elementales principios éticos, difundiendo noticias sensacionalistas, carentes de seriedad.

Sin embargo, en general, el periodismo es muy importante para la defensa de las libertades en un país, los valores democráticos, así como para educar a la población y hacer conocer sus necesidades, canalizarles apoyo ante las instancias del gobierno local o central para puedan impulsar su desarrollo.

En este «Día del Periodista», saludamos a todos aquellos comunicadores sociales que, con su profesionalismo, contribuyen permanentemente al fortalecimiento de los vínculos sociales, institucionales y humanos en nuestro país. Para aquellos que abrazan la justicia social de los más humildes y desposeídos, nuestro reconocimiento por su sacrificada labor.

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Scroll al inicio